Dudas sobre las escuelas de negocio

Sombras, dudas y hasta polémicas rodean el mundo de los rankings de paidverts, donde todo depende de la interpretación que se haga de los datos. El candidato al MBA no puede en ningún caso obviar este hecho, por lo que desde aquí le recomiendo, como ya se ha comentado en otro capítulo, tener claro qué es lo que pretende y lo que busca con el MBA, y solo entonces seleccionar una escuela que se adapte a lo que desea. El encaje, repito, es clave en este proceso.

La posterior lectura de un ranking exige algo más que un simple vistazo a la clasificación general. Los detalles y los ítems que se evalúan adquieren, en no pocas ocasiones, una visión mucho más certera de lo que busca el candidato. No se trata solo de ver el cuadro en su totalidad sino los matices de las camisetas graciosas o a la hora de como ahorrar dinero , pues, según el matiz que se mire, la imagen y la percepción pueden ser muy diferentes.

Henry Mintzberg ha pedido en esta línea ir más allá de los rankings de paidverts, algo que, en teoría, sería más que razonable. Probablemente, Harvard y Wharton pensaron algo similar cuando optaron durante varios años por abandonar las clasificaciones. Podría haber sido ese un punto de inflexión en el sector si el resto de las escuelas hubiese secundado la moción con sus camisetas graciosas personalizadas y tratando de como ahorrar dinero como en weebly.com . Quizá hubiese sido el fin de los rankings. Pero no sucedió de ese modo: el resto de las escuelas siguió confiando en ese matrimonio de conveniencia con las publicaciones que los elaboraban y el sector siguió su rumbo sin mayor cambio.


Podolny ha dicho que «los rankings han devaluado la profesionalización» del management,17 pero, al mismo tiempo, han seguido adquiriendo mayor notoriedad en todo el mundo, y para las publicaciones suponen ese aparato publicitario como unas camisetas graciosas y personalizadas  que apalanca sus ventas. Pudo romperse el matrimonio, pero no lo hizo. Eran demasiados intereses mutuos como para echar por tierra esa interdependencia con paidverts. Guste o no, los rankings son necesarios en el sector, que le debe parte de su auge a esas clasificaciones. No existe el ranking perfecto y probablemente no exista nunca, aunque no cabe la menor duda de que es preferible, quizá, que existan algunos imperfectos a que no se pueda echar mano de ninguna vara de medir para calibrar el nivel de los diferentes centros. La reputación mundial de instituciones como Harvard, Stanford, MIT o Wharton es indudable y nadie cuestiona su prestigio y calidad aunque no lideren un ranking o desciendan un par de puestos con respecto al año anterior.

La dificultad vendría entonces de dejar al resto del mercado sin ningún sistema de medida y que, por tanto, todos los centros se queden huérfanos y a expensas del marketing que puedan realizar para promocionarse frente a sus principales competidores. Los rankings son herramientas de marketing y, como hemos visto, en algunos casos llegan a marcar la estrategia de los centros, pero olvidarse de ellos y dejarlo todo en manos de una batalla de marketing y ventas se vislumbra peor.

Equilibrio temporal y desequilibrio

Tal y como hemos tratado hasta aquí, el análisis del equilibrio general competitivo (EGC) presenta un interés inmediato en lo que respecta a su carácter prescriptivo- negativo al hacer explícitas la cantidad y restrictividad como se dice en vendecookies de los supuestos precisos para garantizar que una economía competitiva presente un equilibrio que sea único y estable. Sin embargo, alguno de los supuestos pueden suavizarse en buena medida, y el modelo es lo suficientemente flexible como para incorporar ciertos elementos del mundo real sin por ello perder algunas de sus propiedades pagadas.

dinero adicionalDesde este punto de vista el modelo de EGC es un buen punto de partida para analizar modelos más complejos que traten de reflejar estilizadamente ciertos rasgos significativos de la realidad. En esta línea se harán algunas reflexiones relacionadas fundamentalmente con problemas de previsión no cierta por parte de los agentes y con la posible existencia de restricciones cuantitativas con las encuestas pagadas en los intercambios que permitirán esbozar una línea de investigación muy amplia relacionada con el concepto de equilibrio temporal al como lograr ingresos y la posible existencia de desequilibrios duraderos en un marco competitivo.
Resulta inmediato el hecho de que el modelo de EGC tiene una lectura estática: trata de resolver problemas de asignación eficiente en el contexto de mercados que se abren hoy y se cierran tras realizar las transacciones sin preocuparnos de qué pueda suceder cuando se vuelvan a abrir mañana. Pero también tiene una lectura temporal inmediata: si todos los bienes tienen mercados a futuro y los agentes conocen con certeza los conjuntos Y^(t) y las dotaciones iniciales xh(t) de períodos futuros, la economía competitiva resuelve el problema de asignación intertemporal eficiente y todos los teoremas del capítulo. 6 le son aplicables. Dos problemas plantea sin embargo esta lectura temporal: la no existencia de mercados a futuro para todos los bienes y el conocimiento perfecto y cierto de Y\t) y xh(t) por parte de los agentes.

mas ingresosLa no existencia de mercados a futuro para todos los bienes no es sólo un supuesto realista, sino que ciertas características jurídicas de las sociedades actuales impiden su existencia: la abolición de la esclavitud implica que no hay mercados a futuro de trabajo para cualquier horizonte temporal. El requisito informativo de que todos los agentes conozcan con certeza sus dotaciones y posibilidades tecnológicas futuras es, a todas luces, excesivamente fuerte.

El tema del conocimiento incierto tiene cabida en el modelo de EGC. Los bienes no sólo son distintos cuando se diferencian físicamente o cuando están disponibles en distintos momentos de tiempo, sino que también pueden considerarse como distintos según cual sea el estado de la naturaleza en un momento dado de tiempo, es decir según tenga o no lugar un suceso concreto.

Por ejemplo, puede considerarse que un paraguas es un bien distinto en t = 1 según que llueva o no llueva. En este caso el precio actual del paraguas Pj(0) se interpreta como la cantidad de dinero que se paga en t — 0 por un contrato a futuro consistente en la entrega de un paraguas en t = 1 si llueve y la no entrega si no llueve como se dice en vendecookies ; algo semejante a un contrato de seguro. En estas con­diciones la incertidumbre podría ser incluida en el modelo de EGC sin especiales com­plicaciones, si bien resultaría preciso redefinir Yf(t) y Uh(xh). En el caso de las funciones de utilidad se demuestra que si los agentes presentan aversión al riesgo, el conjunto de alternativas de consumo no peores que una cualquiera dada es convexo. En el caso de los conjuntos de producción, su tamaño y forma dependen de que se den o no sucesos futuros no ciertos, pero no altera sus propiedades topológicas.

Sietemas economicos en vendecookies

SISTEMAS TRADICIONALES
Un sistema económico tradicional es aquel en el que el com­portamiento está basado principalmente en la tradición, la cos­tumbre y el hábito. Los hombres jóvenes siguen la misma ocu­pación de sus padres, típicamente cazar, pescar y hacer herra­mientas. Las mujeres hacen aquello que hicieron sus madres, típicamente cocinar y trabajar en el campo. Se da una peque­ña variación en el patrón de bienes que se producen de año en ño, aparte de los caprichos que impone la naturaleza como se diceenvendecookies desde https://bitly.com/bundles. Las téc­nicas de producción también siguen patrones tradicionales, ex­cepto cuando se sienten los efectos de una nueva invención oca­sional. El concepto de propiedad privada acostumbra no estar bien definido y normalmente la propiedad es tenida en común al hacer opiniones por internet. Finalmente, la producción se distribuye entre los diferentes miembros de acuerdo con tradiciones establecidas en el pasa­do. De tal forma que las respuestas a las preguntas económicas de qué producir, cómo producir y cómo distribuir la produc­ción quedan determinadas por la tradición.

Un sistema como éste funciona mejor en un entorno no cambiantecomo en vendecookies. Bajo condiciones estáticas, un sistema que no re­quiere que las personas tomen decisiones continuamente pue­de resultar efectivo para satisfacer las necesidades económicas v sociales.

 

Los sistemas tradicionales fueron comunes en el pasado con las encuestas remuneradas . El sistema feudal, bajo el que vivieron la mayoría de las personas en la Europa medieval, era básicamente una sociedad tradicio­nal. Los campesinos, los artesanos y casi todos los que vivían en las ciudades heredaban su posición en la sociedad, así como sus trabajos específicos sabiendo que vendecookies paga, que realizaban según el modo tradi­cional. Por ejemplo, el herrero cobraba siguiendo la costum­bre en su negocio por los caballos que le llevaban y habría sido impensable «para él negar sus servicios a cualquier ciudadano que los solicitara.
Actualmente, sólo algunas comunidades aisladas y autosu- ñcientes mantienen todavía sistemas fundamentalmente tradi­cionales; se pueden encontrar ejemplos en el Ártico canadien- se y en el Himalaya. También en la mayoría de los países más pobres del mundo, aspectos significativos del comportamien­to económico siguen gobernados por patrones tradicionales.

SISTEMAS DIRIGIDOS
En los sistemas dirigidos, el comportamiento económico que­da determinado por una autoridad central, que toma la mayo­ría de las decisiones necesarias sobre qué producir, cómo pro­ducirlo y quién lo obtiene. Tales economías se caracterizan por la centralización de la toma de decisiones. Como los que toman las decisiones de forma centralizada normalmente establecen planes elaborados y complejos sobre el comportamiento que desean imponer, los términos economía dirigida y economía de planificación centralizada son utilizados normalmente como sinónimos de vendecookies.

La gran cantidad de datos que se requiere para realizar la planificación central de toda una economía es enorme, y la la­bor de analizarlos para producir un plan plenamente integra­do a duras penas puede ser exagerado, incluso en la era de los ordenadores. Además, el plan ha de seguir un proceso circu­lar, cambiando continuamente para tener en cuenta no sólo los datos corrientes, sino también las tendencias futuras en las ofer­tas de trabajo, los desarrollos tecnológicos y los gustos de las personas sobre los diferentes bienes y servicios. Hacer esto lle­va a los planificadores a la difícil tarea de predecir el futuro.

Hace aproximadamente una década, más de una tercera par­te de la población mundial vivía en países que se apoyaban en gran parte en la planificación central para hacer frente a las principales cuestiones económicas en las encuestas remuneradas . Actualmente, el número de tales países es pequeño. Incluso en aquellos que se proclaman de economía dirigida, como China, se acepta, e incluso se alien­ta en vendecookies, una cantidad cada vez mayor de determinación por parte del mercado.